Ley para todos
January 12th, 2007
Como para terminar bien el año.

El domingo 31 de diciembre tuvimos clases. Ya no sorprende, porque como expliqué en la anotación “Cómo convertir un domingo en lunes”, los chinos no respetan a nadie y recuperan clases cualquier día de la semana.
Sin embargo, ¡esta vez se trataba del último día del año! Que falta de misericordia, me dije.
Me desperté tardísimo, o sea, 15 minutos antes de que comenzara la clase, que para colmo de males era en Mingde, el edificio más moderno pero también el más alejado del edifico donde vivo. Pero como era el último día del año, me mantuve firme en mi intención de ir. Me alisté rápidamente y al salir como siempre miré a través de la ventana “por si las moscas” y: ¡¡¡estaba nevando!!!!!!!!!!!!!!
Me cambié los zapatos y me puse una chompa adicional. En el ascensor me encontré con Leo que se volvía presuroso. Where are you going?, le pregunté. “Back. Is snowing”, me dijo. Respiré profundo y salí al mundo exterior. Me costó Dios y su ayuda llegar hasta Minde, pero llegué.
Puedo decir que se cumplió una vez más la ley de Murphy: clases en domingo, 31 de diciembre, en el edificio más lejano y encima de todo nevando. ¿Alguien puede negar que soy una alumna aplicada?
Luego, durante el descanso, las bolas de nieve no se hicieron esperar.
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Entry Filed under: Beijing 2006-2007
Periodista, curiosa y tusán. Actualmente vivo y estudio en Beijing.
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