Esto es verdadera demanda, ¡carajo!
January 25th, 2007
Y yo tenía que comprar pasajes sí o sí…

Estación Central de Trenes de Beijing. Miércoles 24 de enero, 7.15 pm. Llevaba 30 minutos formando cola en las ventanillas exteriores, intentando comprar pasajes a Harbin, capital de la provincia de Heilongjiang, la más septentrional de China y frontera con Rusia.
Rodrigo había tenido que regresar a la universidad porque tenía una cena con sus compañeros de clase, y Eugenio, mi tocayo argentino, desfogaba la impaciencia lanzando a la multitud de chinos gritos en español, como si estuviera en “La Popular” de La Bombonera.
Han comenzado las vacaciones de invierno y pronto llegará el Festival de Primavera (inicio del nuevo año lunar), y la demanda de pasajes se ha elevado exponencialmente. Todos los chinos llevan semanas planeando sus viajes (algunos para regresar a casa y otros para visitar lugares turísticos). La mayoría ya ha comprado sus respectivos pasajes y los estudiantes chinos han aconsejado reiteradamente a los compañeros extranjeros comprar los suyos lo antes posible, pero a nosotros nos toma más tiempo: había que decidir entre muchas opciones de destinos, definir quiénes viajaban con quiénes, terminar los exámenes… y el tiempo ha seguido pasando.
En la estación todo el lugar era un solo de ventanillas, enormes carteles con indicaciones de todo tipo sobre horarios, números de trenes y otros avisos que yo no alcanzaba a entender, y gente por todos lados haciendo colas. Y sin embargo, la estación por dentro y por fuera resultaba lo suficientemente amplia para no estar abarrotada de gente y todo transcurría con orden y paciente espera.
Debe ser porque estas vacaciones son largas. En la semana nacional de China (Golden Week) sí que todo el lugar estaba copado.
Las opciones para viajar eran numerosas. Numerosos trenes, numerosos horarios, numerosos tipos de pasajes (sentados, cama suave, cama dura, etc.), pero también numerosos viajeros, y ya casi todo estaba agotado para los siguientes cuatro o cinco días.
Como buenos extranjeros novatos pasamos por tres ventanillas antes de entender que en todas era posible sólo comprar los pasajes de ida. Pero nosotros queríamos comprar también los pasajes de regreso (no es la voz quedarse tirado en una ciudad con una temperatura de -20 C). Hasta que comprendimos que había dos ventanillas especiales para vender pasajes de retorno o pasajes en rutas que no parten de Beijing. Incluso, como se trata de una venta especial te recargan 5 kuai sobre el precio del billete. Pero no importa… todo sea por asegurarse el retorno.
Entonces, en una ventanilla debimos comprar los pasajes de ida y en otra los pasajes de retorno… supongo que la venta de destino diferido es limitada para no reventar los stocks de pasajes por reventa o especulación.
Como la necesidad es la madre de las habilidades, entre Eugenio y yo nos las arreglamos para hacernos entender a pesar de que el marasmo de personas (algunas intentando ayudarnos a comprender, y en la mayoría de los casos logrando solo confundirnos más) y los ruidos por todos lados atentaban contra el nivel de concentración que necesitamos para poder comunicarnos en chino. ¡Pero lo logramos! Compramos cinco pasajes de ida y cinco de regreso para Harbin… “Acabamos de cometer una locura”, dijo Eugenio apenas al terminar la compra, refiriéndose a que nuestro espíritu aventurero y nuestro presupuesto de estudiantes nos decidió por pasajes en asientos y no en camas… pero no importa, mientras sea una locura divertida…
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Entry Filed under: Beijing 2006-2007
Periodista, curiosa y tusán. Actualmente vivo y estudio en Beijing.
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