Caerse y levantarse, caerse y levantarse… ¡qué divertido!
January 27th, 2007
Tarde o temprano tenía que intentar skiar…

Apenas comenzó a bajar la temperatura Leo, mi amigo de Indonesia, me dijo: cuando nieve iremos a eskiar. ¿Es una promesa o una amenaza?, le dije en tono de broma.
De una u otra manera ayer fuimos. Entre Leo y su compañero de habitación, el coreano a quien llamo Mr. Cho porque no puedo acordarme de su nombre, lograron reunir a 15 entusiastas de la nieve y alquilaron dos combis que nos llevaron hasta La Montaña del Sur (Nanshan, 南山), a una hora de camino de Beijing.
Esta es una elevación totalmente cubierta de nieve artificial donde los beijineses vienen a hacer piruetas y disfrutar de un poco de velocidad.
Las instalaciones son sencillas pero tienen todo lo necesario: una zona para que los vehículos estacionen, algunas tiendas para comprar todo el equipo y la parafernalia necesaria, un restaurante y una zona de puestos para comer, lockers, los vestuarios, baños, instructores a los que puedes contratar pagando un adicional de 24 dólares por dos horas, un edificio para primeros auxilios y por supuesto, las pistas para ir cuesta abajo.
El pago de ingreso incluye el derecho de uso de ropa para esquiar (casaca, pantalón, guantes), muy útil para evitar mojar o dañar la propia, y por supuesto los zapatos y eskies, o los zapatos y snowboard (nosotros entre transporte e ingreso pagamos 24 dólares). Luego de varios, varios minutos dedicados a la logística necesaria, quedamos todos equipados.
Para entonces yo ya estaba agotada con tanto trámite (me acordé de las situaciones semejantes cuando practicaba buceo con tanque… tiempos aquellos), sobre todo porque ni siquiera fui capaz de calzarme los zapatos por más que intenté e intenté, pero felizmente había un par de experimentados en el grupo y su ayuda fue esencial (ellos mismos me comentaron que la nieve no era tan buena como en Corea…).
Luego comenzó la aventura. Entre skies y snowboard opté por éste último solo porque Assaf, mi amigo israelí, me dijo que era más fácil. Claro él se refería a que hay menos parafernalia de la cual ocuparse, pero controlar el aparatejo es más difícil y decididamente uno de entrada va más rápido (lo cual es también más emocionante), además al principio no tienes idea de cómo frenar… cosa que hasta ahora no he descubierto cómo conseguir. En fin, como los valientes me lancé cuesta abajo y, claro, las caídas no se hicieron esperar, aunque con la emoción de la velocidad uno no quiere más que levantarse y volver a deslizarse… hasta la próxima caída.


No related posts.
Related posts brought to you by Yet Another Related Posts Plugin.
Entry Filed under: Beijing 2006-2007
Periodista, curiosa y tusán. Actualmente vivo y estudio en Beijing.
2 Comments Add your own
1. Milay | February 2nd, 2007 at 3:11 pm
Eu, una foto sobre el snowboard!
2. Eugenia | February 3rd, 2007 at 7:06 pm
Coming soon las fotos más reveladoras, je,je.
Leave a Comment
Trackback this post | Subscribe to the comments via RSS Feed